DESCUADRADOS,
LOS DEL CUADRANTE
Lac
41, 7 de junio de 1999
A tres narradores del fútbol
de Bogotá, el de RCN , muy
experimentado; al de Todelar,
“mundialista” le dicen; y al de Super,
se les oye- como a otros cuantos en el
país- denominar CUADRANTES a
las figuras geométricas
que contienen las áreas
grande y chica del campo de fútbol, las que son, ambas, RECTANGULARES.
Los que alguna vez anduvimos en el bachillerato, como es de suponer lo
estuvieron estos locutores, tenemos que
recordar que los cuadrantes tienen que ver
con porciones de circunferencia y con semicírculos; a veces los CUADRANTES son
instrumentos. Pero nunca un cuadrante
es un rectángulo como si lo son
en el fútbol su campo
completo y las
áreas cercanas a las porterías.
Una
revisión a los instrumentos con los que trabajamos- y en la locución
esos instrumentos son las palabras-
nunca está de más. El diccionario, de forma rectangular, nunca de
cuadrante, debe ser consejero permanente del buen locutor; del que bien habla y
se expresa mejor.
Álvaro Uribe
Y varios años
después, una docena, para
ser precisos, a las muy , por lo
general, inteligentes autoridades de policía, al menos en la
ciudad capital de Colombia
les entró, como decían en Antioquia , la ventolera
de que con el pretexto de
dizque mejorar “la percepción de
seguridad”(Ojo : he dicho percepción, no la seguridad: la “percepción de seguridad”) de los ciudadanos,
de dividir la ciudad en áreas, que si están tan bien estudiadas como su denominación, podemos estar
seguros de su
rotundo y exitoso fracaso: los
CUADRANTES. Pregúntele a un agente de
policía y le dará razón de un número
telefónico que, al menos en mi “cuadrante”
las pocas veces que he querido utilizarlo lo envía a uno
al “buzón de mensajes: deje su mensaje después del tono”. Es el “cuadrante
telefónico” de la Policía. Afortunadamente la Policía es un ente
cívico preventivo, no represivo. ¡Pero ¿qué tal que
tuviéramos alguna urgencia de comunicarnos con el número del cuadrante…!
Ahora volvamos a lo
del "cuadrante" del general
Martínez o Palomino o del
mejor Policía del mundo, cualquiera que
haya sido el que
permitió el esperpento alógico* de la palabreja que nos ha de
llenar la cabeza con la percepción
de seguridad antes de que en la
esquina nos atraquen
para raparnos el celular con el nos
íbamos a comunicar
con el cuadrante del barrio.
En Costa Rica, un país dichoso que tiene
restringido el uso de los
uniformes a una Policía
bastante más pequeña que la
colombiana, dieron en llamar cuadrantes
a la agregación de calles y carreras, de cuadras. ¡Nunca imaginé que fuéramos a copiar
en español a un país muy cívico y
querido que, sin embargo, anda no muy
cerca de la producción idiomática nuestra!.
Así que al cuadrante
general de la Policía de
Colombia no le vendría nada
mal darse una pasada por las vías del idioma y ver
de rebautizar ese sietemesino que, talvez bien orientado
y bien instrumentado, lo que aun no
parece ser, pudiera llegar a convertirse en un alivio a la inseguridad que se percibe
y se vive en las desamparadas
calles y carreras que conforman
los diferentes y descuardernados “cuadrantes”
del Distrito Capital.(13-06-2012)
*La alógica y lo alógico los he usado más de varias veces. Y, por fin parece , que los resabiados y lentos amigos de las Academias de la Lengua cayeron en la cuenta de su legitimidad: a, significa carencia de algo; y al pie de lógica hace la alógica que significa, entonces, carencia de lógica.

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